Wow! Leyendo mi Blog, me doy cuenta que soy una persona que no acabo las cosas que comienzo. El otro día leía un discurso de un empresario donde decía que muchos tenían iniciativa, pero que teníamos que tener acabativa, o finalizativa... ya no recuerdo la palabra exacta! Pero daba a entender eso... bueno, se me vino a la mente ese discurso, por la misma razón que no acabo las cosas.
Hoy... casi 1 año después de haber publicado mi último Blog, retomo la escritura como parte de mis actividades diarias (o eso espero).
Mucho que contar. Mi vida ha cambiado montones desde la última vez que escribí. Que locura. Ahora vivo en Lima, Perú. Solo. Me trasladaron por trabajo desde hace 2 meses y duraré acá unos 2 o 3 años más.
Ahora que lo pienso, antes contaba con una cantidad de personas a mi alrededor, física y emocionalmente. Ahora sólo emocionalmente. Cuando hablaba de la persona que tengo con la cual yo puedo ser "yo mismo", ahora pienso en ella y está lejos. Pero ahora me doy cuenta, que en este último año, he aprendido a decir las cosas que pienso, las cosas que siento y las cosas que quiero. Me parece que ahora soy más fiel a mí mismo. O por lo menos más auténtico con los demás. Ya no siento que tenga que ocultar nada. Sentimientos, emociones, pensamientos, opiniones.
¿Aún quieren saber qué pasó en la salida del 2 de Diciembre y porqué no escribí contando? Bueno, realmente no llegué a salir ese día. Al final se canceló la salida. Creo que eso me detuvo un poco. Bueno, no. Eso es una excusa para mi falta de compromiso con las cosas que me propongo.
Pero sí puedo contarles que en ese Diciembre comencé a salir con alguien. Tampoco funcionó. Era un misterio. Aparecía y desaparecía cuando quería. Cualquiera pensaría como: está jugando contigo, no quiere nada serio, tiene a alguien más. Pero no. La verdad, es que él estaba mucho más confundido que cualquiera. Tenía problemas mentales. No como para encerrarlo en un manicomio, pero sí tenía problemas de depresión. Por eso sus largas ausencias. Duramos 3 o 4 meses saliendo, hasta que al final, cuando los dos ya sabíamos que no iba a funcionar, alguno tenía que dar el primer paso. Y como suele suceder en todas las relaciones que he tenido, yo fui el que lo di.
Este año no salí con muchos chicos. Sólo con uno antes de venirme a vivir a Perú. Lástima. Se veía un futuro prometedor. Aunque yo creo que la tranquilidad de saber que me venía y que no tendríamos una relación a largo plazo fue lo que me hizo disfrutar el tiempo que salimos. Seguramente si no hubiera tenido el traslado, las cosas habrían sido diferentes. El final habría sido el mismo de siempre. Algún defecto, alguna costumbre, alguna manía de él que me hubiera molestado y habría sido la pieza que no encajaba. La razón para terminar.
Bueno, ahora que estoy en Lima, no he salido con muchos chicos. Realmente con ninguno. Tengo un par de amigos y a través de ellos he conocido a más chicos. Pero hasta ahora, nada que se vea prometedor.
Hoy es Halloween. La noche es joven. Mi antifaz está listo y es tiempo de conquistar Lima.
Espero volver a conectarme al Blog para contarles de mi aventura en estas tierras peruanas.
domingo, 31 de octubre de 2010
Suscribirse a:
Entradas (Atom)